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Casa Rural Anduriña

Casa Anduriña

La Casa Rural Anduriña es una casa de piedra con encanto de alquiler íntegro, situada en una pequeña aldea gallega, Celeirós (O Bolo) en la provincia de Ourense, en Galicia. Es una casa rural en Ourense, situada dentro de la denominación de origen de vino de Valdeorras, y muy cerca de la denominación de origen de la Ribera Sacra y el Bierzo, ofrece preciosos paisajes de viñedos en terrenos escarpados y la visita a numerosas bodegas donde degustar sus vinos. Además, cabe destacar el Santuario de las Ermitas, que recuerda a la catedral compostelana (en miniatura),  que es una visita obligada por su especial atractivo.

Valdeorras

Nos encontramos en un ambiente idílico para los amantes de la naturaleza donde hacer senderismo, pasear entre castaños centenarios, recoger setas, bañarse en playas fluviales y ríos, conocer los cañones del río Sil, la ruta de la castaña, Peña Trevinca, la estación de esquí de Cabeza de Manzaneda, las Médulas, además de un centro de interpretación del lobo ibérico en Robledo.… y para los amantes de la comida disfrutar de los platos típicos de la zona: caldo gallego, carne a la brasa, pulpo a feira, lacón con grelos, androlla y ceboleiros, etc. Dependiendo de la época del año en la que nos visitéis la experiencia será diferente y única.

Trevinca
Casa Anduriña

La Casa Rural Anduriña consta de 7 habitaciones, con altos techos de madera y paredes de piedra, con baños  totalmente equipados,  sin perder el encanto rústico. Reconocida como una de las mejores casas rurales en Galicia.
Todas las habitaciones tienen baño individual. Una de las habitaciones está adaptada a personas con discapacidad con baño adaptado y cama de matrimonio, 2 habitaciones con cama de matrimonio y 5 habitaciones dobles.  Además, hay disponibilidad de camas supletorias y cunas para bebés. La capacidad máxima de la Casa Rural es de 22 personas.
La cocina está completamente equipada (nevera, horno, microondas, lavavajillas, vitrocerámica de inducción y menaje)  y cuenta con una gran mesa donde la familia y amigos puedan disfrutar de la buena compañía.
También contamos con un gran salón con diferentes ambientes (chimenea de leña, televisión y comedor), una sala de lectura y un salón de juegos.
1 habitación para personas con discapacidad con baño adaptado y cama de matrimonio
2 habitaciones con cama de matrimonio y 5 habitaciones dobles.
2 aseos
2 salones
1 cocina
1 sala de lectura
1 sala juegos

Casa Anduriña

A Cántara da Moura

En el extremo oriental de Galicia, perdido entre altas montañas, antiguos valles glaciares y densos bosques de rebollos, abedules, serbales o acebos por los que asoman, casi con timidez, pequeñas aldeas diseminadas que parecen vivir en una calma eterna, se esconde un lugar que brota directamente de las leyendas.
Muy cerca del embalse de Prada, a un paseo de la capital municipal, A Veiga, aparece de repente uno de esos rincones en los que el agua ha ido erosionando la roca, con paciencia de siglos, hasta formar un laberinto natural de cuevas, pasadizos y piscinas.
En este tramo perdido del río Corzos se halla A Cántara da Moura, un lugar al que las muchachas que cuidaban del ganado solían acudir a descansar y refrescarse. Al parecer, por aquí, en alguna cueva subterránea, vivía una hermosa moura…
¿Todavía no conoces este misterioso lugar? Pues déjame que te cuente…

El Bidueiral do Xares, el bosque de los susurros

Galicia es tierra de bosques. Los bosques forman parte del ser más íntimo de los gallegos, de nuestro imaginario colectivo y de nuestras tradiciones, de las leyendas que pasan de generación en generación y de los ritos con que afrontamos cada etapa de la vida. El bosque en Galicia tiene carácter sagrado, primitivo. Es mucho más que una simple agrupación de árboles, pues cada árbol es único para los gallegos: algunos son santos, outros venenosos, estos sanadores, aquellos traicioneros. El laurel se planta alrededor de las casas para protegerlas, las ramas del cerezo espantan a las brujas, las del sauce llorón protegen del rayo, el rebollo cura la sarna…

Un viaje en el tiempo: el Bosque Glaciar do Canda

Hay un lugar en Galicia en el que el tiempo parece haberse detenido. Llegas a él y los ojos se te llenan de luz. De color. De ese verde ancestral que te conecta con la misma tierra y que te hace desear ser árbol para echar raíces. Trevinca-A Veiga está llena de secretos: bosques antiguos, cielos inmensos y piares eternos. Aquí, en las estribaciones del macizo de Pena Trevinca, en Ourense, a un paso de Castilla y León, te invade una añorada sensación de paz. Tienes la sensación de que has regresado a tu infancia, a esa Galicia mítica de bosques interminables y pequeñas aldeas de piedra y pizarra por cuyas calles estrechas todavía rechinaban las ruedas de los carros. Esta es tierra de alta montaña.

As Ermidas - O Bolo
O Barco de Valdeorras
Godello el oro blanco de Valdeorras

As Ermidas, más que un milagro arquitectónico

A menudo recorremos el mundo maravillándonos con los tesoros que esconde e ignorando que no tan lejos, dentro de los límites de nuestro territorio, nos aguardan construcciones arquitectónicas capaces de dejarnos boquiabiertos y de trasladarnos a la esencia de los mitos y las leyendas. Los fines de semana de otoño son ideales para organizar rutas por aquellos rincones desconocidos y que, en la mayoría de los casos, pueden depararnos sorpresas muy gratas.

Siguiendo las huellas romanas en Valdeorras

A su paso por la Península Ibérica los romanos recalaron en Ourense, prueba de ello es el enorme legado que dejaron en la provincia del Miño. A Via Nova es una de las obras arquitectónicas más importantes que los romanos construyeron en Galicia. Esta calzada fue diseñada bajo la dinastía Flavia y unía Bracara-Augusta (Braga) con Asturica Augusta (Astorga). Se trata de una ruta comercial de 300 km de longitud que conectaba dos núcleos centrales de la Hispania romana.

Godello el oro blanco de Valdeorras

Los romanos llegaron a Valdeorras atraídos por el oro que se escondía en las laderas del interior ourensán y se cree que fueron ellos los que a su paso por la comarca cultivaron el mayor tesoro actual de las tierras de Valdeorras, la vid. El cultivo de la uva vivió su periodo de máximo esplendor en la Edad Media cuando los monjes eligieron estas zonas para erigir sus monasterios dedicándose a la explotación vinícola. Esta fue la edad de oro del vino en Ourense. Y en las últimas décadas se ha querido recuperar esta tradición.

Embalse de Prada - A Veiga
Val das Morteiras - A Veiga
Lagoa da Serpe

Memoria sumergida con Trevinca al fondo

Hace un par de meses fue mi cumpleaños. Ni estando peligrosamente cerca de los cuarenta mi padre deja de enviarme un regalo. En esta ocasión me llegó un paquetito muy temprano. Era una cámara instantánea, un aparato absolutamente analógico, de esas que sacan una foto del tamaño de una tarjeta de crédito. Durante unos minutos me pregunté por qué mi padre me salía con esas en la era digital, y aunque me hizo cierta gracia, saqué un par de fotos del gato y la dejé sobre el escritorio.

El paraíso perdido de Trevinca

De vez en cuando la casualidad se alía con la fortuna y nos da una palmada en la espalda. En tales ocasiones lo mejor es dejarse llevar, sin hacer planes ni preocuparnos por nuestro destino. Eso es lo que decidí unos días atrás, cuando un amigo me llamó por teléfono y me propuso pasar unos días en A Veiga.
—¿Dónde? —pregunté. El nombre me sonaba vagamente, pero reconozco que no conseguí situarlo.
—¿Si te digo Pena Trevinca te suena más?

El sueño de la naturaleza en las Lagunas de Trevinca

La montaña, tú y yo. La noche pasada soñé con eso, con cumbres nevadas, estampas de película, el silencio que me llenaba de paz, la desconexión del mundo cotidiano. No había coches, ni problemas, ni móviles sonando. En mi sueño disfrutaba de un espacio capaz de llenar cada recoveco de mi alma y quedarse grabado en mi memoria. Fue tan intenso como la mejor de las realidades.

Parque Natural Serra da Encina da Lastra
Chandreixa de Queixa - Ourense
El Teixedal de Casaio

Parque Natural Serra da Enciña da Lastra

En el oriente de Galicia, limitando con León, en el ayuntamiento de Rubiá, se encuentra uno de los seis parques gallegos declarado Parque Natural, el de la Serra da Enciña da Lastra. Nada más llegar, nos atrapa un universo de olores y colores que nos recuerdan al Mediterráneo. No en vano, una de las cualidades singulares de este parque es su vegetación, pues descubrimos rincones plagados de especies como alcornoques, olivos, encinas o almendros.

Una Galicia otoñal pintada entre colores cálidos y fríos

Galicia no se cansa de ser maravillosa. Y lo es los trescientos sesenta y cinco días del año, ya sea cubierta de nubes o con esos cálidos rayos de sol que sacan los colores a lo mejor de su vegetación. Eso sí, existe una injusta creencia que ha impuesto a este rincón del noroeste de España el sambenito de ser una tierra para disfrutarse especialmente en verano. ¿Y qué hay entonces de su poderío termal? ¿En qué lugar deja esto a esas frescas rutas de senderismo, ataviados con un buen gorro de lana?

El Teixedal de Casaio, el bosque perdido

Hay ocasiones en que las distancias se estiran y se retuercen como un argumento en boca de un jesuita. El itinerario puede indicar que solo faltan cinco o diez kilómetros para la meta, pero la realidad se muestra mucho más tozuda, como si la naturaleza conspirara para mantener oculto su tesoro. En esos casos, cuando nuestro destino parece tan esquivo como las nubes en el desierto, solo nos queda apretar los dientes, asegurarnos las correas de la mochila y seguir adelante, un paso y otro más, con la esperanza de que al final, tras ese último recodo, culminemos nuestro viaje.



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