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La Iglesia parroquial de San Martiño de Barcia de Mera constituye uno de los singulares ejemplos de la arquitectura barroca en Galicia, parece dominar desde lo alto el valle del río Alén. Lo primero que nos encontramos es el amplio atrio de la iglesia, al que se puede acceder mediante escaleras situadas en dos sectores

Se encuentra en la parroquia de S. Martiño de Barciademera. La Rectoral fue ordenada por el abad Alberto Barreiro y Bello. En 1566, se decía que la parroquia es del patronato y provisión de los monjes cistercienses del monasterio de Melón. En ella destacan la exhuberancia barroca de su fachada y la austeridad del resto

Se trata de una manifestación del barroco. Eran los viejos almacenes destinados a la renta del tabaco y al almacenamiento de grano y sal, pues Cesures era el único puerto de la ría de Arousa autorizado para la carga y descarga de sal. En 1900 sufrió un incendio que duró tres días, fue causado por

El monasterio de San Salvador de Celanova fundado por San Rosendo, es el principal monumento de la villa de Celanova en la provincia de Ourense. Tras la desamortización del siglo XIX sirve como Ayuntamiento e Instituto. El monasterio que hoy puede visitarse no es más que el resultado de la evolución histórica que a lo

Iglesia parroquial, con influencias foráneas, es un edificio rural de época barroca que sobresale por sus proporciones y elegancia. Consta de una nave con planta de cruz latina con brazos anchos y prolongación del pie por la ancha base cuadrada de la torre.

De estilo Románico con añadidos y reformas posteriores, se comenzó a construir en 1219 y en 1246 estaría avanzada la obra, aunque se concluyó durante los siglos XIII y XIV. La catedral en su estructura inicial tenía tres ábsides; el mayor y dos menores. La catedral actual es un edificio de tres naves, con bóveda

San Francisco del Valle de Dios es un monasterio franciscano fundado a comienzos del siglo XIII en Santiago de Compostela, declarado Monumento histórico artístico. El convento primitivo se vino abajo a comienzos del siglo XVIII y no quedan de él más que cinco arcos apuntados que se conservan en el claustro principal y el sepulcro