Conduzco de vuelta desde el desierto de Merzouga. Es el tramo final de un largo viaje en el que Marruecos me ha sorprendido con sus paisajes, con sus gentes… Y sobre todo con sus colores. El ocre brillante de la arena del desierto, el marrón del adobe de las kasbahs, los tonos cobrizos de las cordilleras del Atlas… Pero...